Absher, la app que permite a los hombres de Arabia Saudí controlar la vida de sus mujeres

Absher, la app que permite a los hombres de Arabia Saudí controlar la vida de sus mujeres

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Pese a las maniobras mediáticas de Mohammad Bin Salman, la situación de las mujeres en Arabia Saudí se sigue contando entre las más represivas del planeta. Su grado de libertad es aún limitado, depositando gran parte de su autonomía política o vital en los hombres saudíes. Un reportaje de Business Insider ilustra hasta qué punto el estado saudí está llevando la represión a un siguiente nivel: el digital.

¿Qué? La clave de bóveda del nuevo sistema de control de Arabia Saudí es Absher, una aplicación lanzada por el Ministerio del Interior hace tres años. La herramienta permite realizar diversos trámites administrativos y burocráticos a través de cualquier teléfono móvil. Entre ellos, el pago de impuestos o multas, la actualización del pasaporte o incluso los trámites de divorcio. El gobierno quiere expandir sus funciones.

El problema. Toda mujer en Arabia Saudí cuenta con un "wali", un guardián varón que tiene la potestad legal para controlar sus movimientos, sus finanzas o sus elecciones vitales. Los hombres determinan a qué países pueden viajar sus protegidas, si pueden o no iniciar una empresa o con quién deben contraer matrimonio. Absher permite a todo varón saudí añadir a una o más "personas dependientes" (mujeres) dentro de la app.

Es decir, el tradicional proceso de control y vigilancia social es ahora telemático, a golpe de teléfono móvil, y cuenta con el respaldo de Interior.

Pasaporte y viajes. ¿Qué pasa si una mujer decide huir del país? Como muestra Business Insider, no puede. Su marido o su padre pueden elegir a qué aeropuertos puede acceder, revocando permisos o anulando su pasaporte en caso de fuga. No es algo que la sociedad y el estado saudí no permitieran o incentivaran antes: la diferencia es la innovación tecnológica que representa Absher. Ahora reprimir a las mujeres es más fácil.

¿Cómo huir? Un reciente reportaje del New Yorker recopila los testimonios de varias saudíes exiliadas. Algunas optaron por robar los teléfonos móviles de sus wali para habilitar sus permisos de viaje en Absher. Otras decidieron sustraerlos. Otras, con anterioridad, se valieron de lunas de miel para solicitar asilo secretamente en el país de destino (Alemania, en su caso). El éxodo es creciente, ante la dura opresión social y oficial.

La opresión. Para muchas saudíes, huir es la única posibilidad de adquirir una vida libre. Desde la llegada al poder de MBS, el volumen de exiliados políticos saudíes se ha multiplicado. El régimen se ha endurecido de puertas hacia adentro. Y también hacia afuera: se sabe que el estado saudí persigue a las mujeres que abandonan el país, ya sea repatriándolas contra su voluntad, congelando sus cuentas bancarias o espiando sus movimientos en los países de acogida.

También, como el asesinato de Khashoggi demuestra, que está empleando la violencia para intimidar y castigar a los opositores políticos.

Imagen: Hasan Jamali/AP

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