China ha logrado que una multinacional textil retire una camiseta por tener el mapa "erróneo"

China ha logrado que una multinacional textil retire una camiseta por tener el mapa "erróneo"

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Pese a lo aparentemente certero de sus líneas fronterizas, la realidad política y geográfica de China es más compleja de lo que el mapa revela a simple lista. El país es el cuarto más grande del del planeta, pero desearía ser aún más extenso. Lo desea tanto, de hecho, que su gobierno lleva lustros embarcado en una larga batalla mediática por representar a China tal y como desean las autoridades del Partido Comunista: incluyendo la pequeña isla de Taiwán y el Tibet.

No es una mera campaña de imagen. Hoy mismo Gap, la multinacional textil con tiendas en medio globo terráqueo, ha tenido que pedir disculpas públicas a China por un pequeño error en una de sus camisetas. La prenda, parte de una serie que incluía a otros muchos países, incluía un pequeño mapa de China en el que los extensos territorios del Tibet y Taiwán quedaban al margen. El asunto llegó a Weibo, la principal red social china, y derivó en un pequeño escándalo mediático.

¿Resultado? Gap tomó cartas en el asunto antes de que escalara a mayores y anunció que retiraría y revisaría su camiseta. La multinacional optaba así por ahorrar el difícil trago que tuvieron que aguantar otras empresas estadounidenses, como Marriott o Delta Airlines, por incluir en folletos promocionales o mapas decorativos dibujos de una China incompleta. La Administración China para el Ciberespacio, una suerte de policía de Internet, les reprendió públicamente su error.

La cuestión es interesante porque ilustra de qué modo China está ejerciendo un poder suave para moldear la opinión pública a su gusto. Y también porque revela los tremendos complejos de China para con su expansión geográfica.

China Gap Ejemplos de camisetas de Gap compartidos en Weibo.

Para entender brevemente por qué un mapa en una camiseta resulta tan importante conviene echar la vista atrás. El punto de partida es la larguísima guerra civil que enfrentó al Kuomintang (el Partido Nacionalista Chino) y el Partido Comunista Chino entre 1927 y 1950. La derrota definitiva de los primeros provocó que su gobierno constituido emigrara a Taiwán, por aquel entonces parte de las fronteras territoriales China, y que más tarde se declarara nación independiente.

China y sus múltiples fronteras

Hoy en día Taiwán es un país soberano, aunque el veto chino en numerosas instituciones le deje al margen de representación en organismos tan inclusivos como la ONU. La cuestión es que tanto en Taiwán como en China la política oficial es común: una China unificada. Lo que no especifican es el cómo, o aún más importante, el quién debe gobernarla. El creciente nacionalismo impulsado por Xi Jingping durante los últimos años ha provocado que China sea particularmente vocal en este tema; de forma paralela, en Taiwán han surgido partidos que abogan por la no unificación.

La del Tibet es una historia distinta. Al punto de finalizar al guerra entre las facciones enfrentadas chinas, el gobierno comunista decidió tomar militarmente la región del Tibet. Con el objetivo inicial de capturar y neutralizar al ejército tibetano, guardián teórico de un Tibet independiente, las fuerzas chinas invadieron e incorporaron al resto del estado la remota región. Desde entonces, China ha mantenido un severo y represivo control sobre las poblaciones del altiplano.

China Formosa Taiwan Taiwán, también conocida como Formosa, es hoy un país independiente pese a que China reclama su soberanía sobre él.

El Tibet sigue siendo disputado por los representantes de su gobierno en el exilio (el Dalai Lama) y continúa siendo una cuestión no cerrada por la comunidad internacional. Sin embargo, el peso de los años y la preponderancia china en la arena global ha provocado que, poco a poco, casi todos los países reconozcan o asuman implícitamente el control chino del Tibet. La Unión Europea y Estados Unidos, por ejemplo, han terminado admitiendo la soberanía del gobierno chino sobre la región.

De ahí que para China sea crucial permear tal idea en la cultura popular. Camiseta mediante.

Otros dos puntos resultan siempre polémicos a la hora de dibujar el mapa chino. El más evidente son las dos ciudades comerciales de Macao y Hong Kong, ajenos al estado chino hasta una fecha tan tardía como 1999. El caso de Hong Kong es especialmente significativo por su preponderancia comercial y económica. Las sendas transferencias de Portugal y Reino Unido se hicieron con condiciones (un régimen económico especial) que el gobierno chino aspira a eliminar.

Mar De La China Meridional La disputa eterna de China en el Mar de la China Meridional.

El último asunto es el Mar de la China Meridional. Este es más peliagudo: China lleva casi una década reivindicando su total soberanía sobre un gigantesco lote del océano índico cuyas fronteras son inventadas (la célebre línea de las nueve líneas) en base a teóricos, milenarios y fantasmagóricos mapas y zonas de actividad económica de los pescadores chinos. Para ello, se ha valido de la ocupación y construcción de numerosos atolones, ejerciendo un obvio poder militar.

Se trata de un conflicto latente, pero muy caldeado. Casi todas las naciones vecinas (Malasia, Singapur, Indonesia, Filipinas, Vietnam) encuentran inviables las peticiones chinas, dado que no se corresponden con las doscientas millas náuticas que hipotéticamente corresponden a todas las naciones partiendo desde su lecho marino. En Weibo, al parecer, hubo críticas porque el mapa de Gap no incluía las islas del Mar de la China Meridional. Es improbable que el nuevo las incluya.

Esta última es una batalla que China aún tiene que ganar. Y en ello anda.

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