De bastión industrial a futuro del urbanismo: la sorprendente y ejemplar transformación del Ruhr

De bastión industrial a futuro del urbanismo: la sorprendente y ejemplar transformación del Ruhr

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El planeta se está urbanizando a un ritmo nunca antes visto en la historia y se espera que para el año 2050 un 66% de la población viva en las ciudades.

En los países en vías de desarrollo, esta rápida expansión de la población urbana ha puesto a prueba la capacidad de absorción de las ciudades y ha llevado a déficits de vivienda, transporte, alcantarillado y otros servicios.

Las ciudades europeas se enfrentan a un problema algo diferente porque el continente lleva ya siglos urbanizado e industrializado. A día de hoy, los grandes centros urbanos que crecieron con la industrialización tienen que reinventarse para la economía del siglo XXI.

Dado el gran tamaño de las zonas urbanas modernas (regiones metropolitanas en vez de ciudades concentradas), el diseño de estas metrópolis europeas del futuro tendrá que tener en cuenta los diferentes estados, ciudades, pueblos y millones de ciudadanos que viven en ellas. ¿Cuál es la mejor forma para que tantas personas e instituciones trabajen juntas a la hora de replantearse la identidad su región, tanto a nivel espacial, físico y cultural?

La ciudad de acero ya no existe

De entre todos los proyectos europeos de reurbanización, destaca sobre el resto el proyecto en la antigua región industrial del Ruhr en Alemania.

Con 53 ciudades y municipios, y cinco millones de habitantes, la región es uno de los cinco núcleos urbanos más grandes de Europa. En su día fue una de las principales áreas de la industria pesada del mundo con la producción de acero, carbón y hierro.

Dortmund El lago Phoenix en Dormund. (Pixabay)

La cuenca del Ruhr no es la típica metrópolis, sino que se compone de numerosas ciudades y pueblos conectados de forma irregular con varios espacios abiertos, fábricas de acero desiertas, paisajes diezmados por las minas de carbón, ríos y solares abandonados.

En términos de planificación urbana, es lo que se conoce como región urbana policéntrica sin ciudad central dominante. El Ruhr también se trata de una zona muy diversa a nivel demográfico, con comunidades en diferentes etapas de desarrollo y niveles adquisitivos similares, así como una infraestructura que en su mayoría data de sus días industriales.

Alemania está decidida a modernizar esta región post-industrial y quiere hacerlo teniendo en cuenta el cambio climático y los diferentes tipos de necesidades de los ciudadanos: urbanismo en diferentes niveles y a diferentes velocidades.

Un proceso discursivo

Estos son los desafíos a los que se enfrenta la Asociación para la Planificación de la Cuenca del Ruhr (RegionalverbandRuhr, o RVR) a la hora de diseñar un nuevo plan regional que marcará las pautas de desarrollo comunes para todos los 53 municipios de la región, incluyendo 11 ciudades independientes y cuatro condados, durante las próximas décadas.

El plan reemplazará en parte a los tres planes regionales ya existentes que coinciden el área de la región del Ruhr, pero en lugar de enfrentarse con los residentes y las decenas de gobiernos y poderes locales (alcaldes y empresas), las autoridades de planificación se han decidido por un proceso innovador basado en la construcción bajo consenso.

Industria La región sigue siendo un importante activo industrial, pero ya está cambiando. (Pixabay)

Todos los municipios, universidades locales y ciudadanos han podido participar en el plan para convertir este antiguo centro industrial en una aglomeración urbana moderna. El proyecto también está diseñado para tener en cuenta los cambios demográficos de la región, con estudiantes universitarios, profesionales jóvenes e inmigrantes sustituyendo a los antiguos residentes que en su día trabajaban en las fábricas y en la industria.

Poco a poco, zona a zona y con grupos de trabajo dinámicos que van cambiando en cada proyecto, la nueva cuenca del Ruhr está empezando a tomar forma.

En el caso de la reciente remodelación del lago Phoenix en la ciudad de Dortmund, un equipo de planificadores urbanos trabajó con la asociación de planificación regional y los ciudadanos para convertir una antigua zona contaminada en el barrio más moderno de la ciudad.

Se reemplazó una fábrica abandonada con un lago artificial de 24 hectáreas cuadradas diseñado para la natación y el esquí acuático, (eliminando también los afluentes contaminados). Se construyeron nuevas viviendas en un estilo arquitectónico que de forma simultánea se adapta al paisaje moderno y recuerda el pasado de la región como un centro siderúrgico.

Urbanismo a dos escalas

El proyecto del lago Phoenix es un ejemplo de urbanismo a dos escalas: el éxito de la convergencia entre los pequeños proyectos de alta calidad y una visión regional amplia y a largo plazo.

Con su estrategia participativa, la región del Ruhr está cerrando la brecha entre dos disciplinas. Todo se ha tenido en cuenta: desde la teoría urbanística y los estudios ambientales hasta los factores económicos.

También demuestra que las comunidades pueden trabajar en diferentes niveles al mismo tiempo, compartiendo conocimientos desde el nivel de barrio hasta el nivel regional e implementando una infraestructura regional en cada ciudad individual.

Gracias a este estilo discursivo, la remodelación definitiva del Ruhr podría ofrecer respuestas a los desafíos a los que se enfrentan muchas ciudades y regiones de todo el mundo, desde la rápida expansión de Accra o las dificultades de Detroit a ciudades que, como Vancouver, buscan convertirse en "ciudades verdes".

A menudo, lo que percibimos como dualismos (metrópolis en los países en vías de desarrollo versus centros industriales en decadencia, o metrópolis en pleno auge de población versus ciudades inteligentes) no son tan diferentes. En realidad nos revelan que existen contradicciones espaciales dentro de los procesos de transformación urbana que todas las ciudades son propensas a experimentar en varios momentos de su historia.

El resurgimiento de la ciudad

Son muchas ciudades globales que están viviendo dos fenómenos aparentemente contradictorios: la reurbanización y la regionalización.

Los centros urbanos están en auge para los profesionales jóvenes y las generaciones mayores, que puede que en su día dejaron la ciudad para criar a sus hijos, están volviendo a descubrir la vida urbana, en gran parte porque la gente prefiere no gastar tantas horas viajando entre las afueras al centro a diario.

Al mismo tiempo, las ciudades se están regionalizando: el ámbito urbano se expande a las áreas circundantes y están surgiendo nuevas zonas multifuncionales fuera de los núcleos tradicionales.

Dort Dortmund como ejemplo. (Pixabay)

Por ejemplo, el nuevo modelo "aerotrópolis" de desarrollo económico, presenta macroaeropuertos, a menudo situados entre dos ciudades, que no solamente ofrecen hoteles, sino que también sirven de espacio para conferencias, reuniones e incluso actividades de ocio. Estas "ciudades aeroportuarias" se están planificando o incluso construyendo cerca de Amsterdam, Dubai, París, Hong Kong, Shanghai, Pekín y Memphis, entre otras, según el libro Aeorotropolis de 2011.

Mientras que las tendencias de reurbanización y regionalización continúan a buen ritmo, cada vez habrá en el mundo más aglomeraciones urbanas regionales como la cuenca del Ruhr con varios núcleos interconectados. Es el caso de la expansión geográfica de la región metropolitana de Sao Paulo, en Brasil, con 39 municipios y una población total de 21,5 millones y de la zona triestatal de Nueva York (20,2 millones de habitantes) que abarca grandes áreas de Nueva Jersey y Connecticut.

Tal y como ha demostrado la experiencia del proyecto del Ruhr, no es fácil agradar a todas las diferencias que existen en una región, pero es posible. Las comunidades locales tienen que estar conectadas con las regionales en diferentes puntos: un urbanismo a dos escalas que progresa a dos velocidades diferentes.

Conseguir diseñar un cambio que tenga en cuenta el interés de la mayoría de los ciudadanos (y que tenga un éxito visible a todos los niveles) es el principal reto de la cuenca del Ruhr… y del mundo entero.

The Conversation

Autor: Christa Reicher, profesora de Arquitectura y Planificación Urbana en la Universidad Técnica de Dortmund.

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el artículo original aquí.

Traducido por Silvestre Urbón.

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