En plena negociación del Brexit, el gobierno británico acaba de descubrir que Reino Unido es una isla

En plena negociación del Brexit, el gobierno británico acaba de descubrir que Reino Unido es una isla

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Las noticias sobre el Brexit se han convertido en una constante fuente de regocijo schaudenfréico para los que guardamos algo de rencor por el imperio británico, ya en sus cenizas. Parece que su soberbia no deja de azotar a los pobres ingleses, que llevan dos años dándose de bruces con la realidad de su posición en el mundo en 2018. Pero lo de ayer es aún mejor de lo que podríamos soñar.

Anoche en un evento Dominic Raab, político torie y actual secretario de Estado para la Salida de la Unión Europea, admitió que había empezado a entender mejor las consecuencias de la negociación. Puso como ejemplo la importancia del Canal para el comercio con Europa. "No había comprendido del todo el alcance de esto, pero si nos fijamos en cómo intercambiamos bienes, somos especialmente dependientes de la ruta Cover-Calais”.

Insistimos, esto es lo que ha dicho el responsable de negociar el Brexit:

Esta es una de las razones por las que hemos querido asegurarnos de tener una relación de cercanía con la UE, garantizar un comercio sin fricciones en la frontera... No creo que sea una cuestión de arriesgarnos a sufrir una gran carestía de productos, pero es probable que el consumidor medio no esté al tanto de lo mucho que los productos que tenemos en las tiendas dependen de una o dos rutas comerciales muy específicas.

Es decir, que los responsables del futuro del país están diciendo públicamente en noviembre de 2018, después de dos años de fallidas negociaciones sobre su salida de la EU, que se acaban de dar cuenta de que son una isla rodeada por Europa.

El comentario ha sido convenientemente acogido con humor desesperado por las redes sociales. La oposición del país también ha hecho notar que, o bien se trata de un desafortunadísimo comentario, o bien la incompetencia e ignorancia de los responsables del futuro del país es más grave de lo que parecía.

El backstop, o por qué seguimos sin tener ni idea del futuro de Reino Unido

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El 29 de marzo del año que viene Reino Unido abandona la UE sí o sí o sí. De no haber firmado entonces un acuerdo llegaría el famoso “no deal”, algo catastrófico para la nación. El backstop, o la salvaguarda irlandesa, es el escollo que sigue lastrando ahora mismo el acuerdo final del Brexit.

En resumen, la UE quiere garantías de que GB no pondrá ningún tipo de infraestructura que divida el territorio entre la república irlandesa y la provincia británica de Irlanda del Norte. Por eso la llave la tiene el Partido Unionista Democrático, la formación norirlandesa y euroescéptica que sostiene al Gobierno de Theresa May con sus diez diputados.

Los norirlandeses rechazan la idea de cualquier tipo de control fronterizo o aduanero con la República Irlandesa porque, a fin de cuentas, son Irlanda. Los laboristas del Gobierno central tampoco se lo pueden permitir, porque sería acercar el estatus diferenciado de Irlanda del Norte, acercando un poquito más su independencia. Pero para llevar a término el acuerdo del Brexit, hay que colocar una frontera seguro.

Bien, resulta que el último plan de May es firmar un “Brexit pospuesto”, es decir, un periodo de transición que se extienda hasta 2020 para poder negociar todos los detalles comerciales con un tiempo razonable, y que GB siga hasta entonces en la Unión Aduanera.

Pero esto no le gusta ni a sus adversarios políticos, ni a los irlandeses del norte, ni a los euroescépticos de su partido, porque les huele a una suspensión indefinida del Brexit. Además les molesta que las negociaciones entre La Comisión Europea y el Reino Unido están en lo que se conoce como el túnel. Nadie fuera de las negociaciones directas (es decir ni políticos ajenos a May ni los miembros de la UE) sabe qué se está negociando.

Dl U337094 001 Manifestantes a favor de un Brexit duro.

Eso lógicamente inquieta a los norirlandeses, y por eso los del Partido Unionista Democrático han ido a la prensa con el cuento de que si no se enteran de lo que pasa y no es algo que les guste están dispuestos a hacer caer los Presupuestos de May, lo que supondría en clave política británica (algo equivalente a una moción de confianza) y empeoraría aún más las negociaciones del Brexit. Raab, el del video de arriba, fue a hablar con los norirlandeses para pedirles que su backstop pudiera ser eliminado tres meses después de su puesta en marcha, algo que evidentemente perjudica a los irlandeses.

Así, después de reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores irlandés, justo cuando el acuerdo sobre el Brexit podía estar cerca, ha vuelto a detenerse. Lo último que sabemos es que May le ha encargado a su fiscal general, Geoffrey Cox, un euroescéptico con ascendente en el ala dura del Partido Conservador, que solucione el conflicto con Irlanda del Norte.

El tema es que, en realidad, todos van a tener que negociar y alguno va a tener que ceder. Mejor dicho, deberían hacerlo, porque si no la alternativa sería el “no deal”, una catástrofe y una demostración de la incompetencia de los políticos británicos. Algo que, con la declaración de ayer de Dominic Raab, parece cada día una explicación más plausible.

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